lunes, 11 de enero de 2021

La descastinación

Durante estos días de vacaciones estando probando mi nueva estrategia para lograr terminar todas mis tareas. Al menos las más importantes. Y me ha funcionado muy bien. Es maravillosa esta nueva estrategia mía. Hasta le he puesto nombre y todo: Descastinación. Soy consciente de que no suena muy bien, pero ya van a ver de dónde sale el nombre.

Primero respondamos: ¿Para qué sirve?

Pues para trabajar sin distraerme, para enfocarme en aquello que necesito conseguir, para terminar las tareas que me he propuesto.

Y ¿cómo funciona?

Probablemente han oído mucho sobre la procrastinación. Esa indeseada costumbre de buscar distracciones cuando necesitamos terminar tareas que no deseamos hacer. Procastinar es una maravilla porque nos permite vivir una vida feliz. Sin la procrastination estaríamos atados a una labor que no queremos hacer igual que los esclavos a su pesado trabajo en una plantación.
El pequeño problema es que a la hora de revisar nuestros logros diarios podemos llegar a descubrir que la procrastinación se ha encargado de que sean muy pobres.

¿Cómo lo solemos solucionar?

Por supuesto con fuerza de voluntad. Obligándonos a nosotros mismos a hacer aquello que no queremos hacer.

Pero siento que si usamos nuestro pensamiento creativo, podríamos encontrar una alternativa a la pura fuerza de voluntad y autocontrol.

Aquí es donde el concepto de la descastinación, como práctica opuesta a la procastinación, entra a jugar.




Como les digo, se trata de hacer procastinación al contrario. 
¿Cómo sería esto? 
Pues imagínese que usted esté interrumpiendo su descanso en todo momento porque no resiste las ganas de ponerse a trabajar.
¿No les parece una interesante opción cuando hay que terminar esas tareas?
Durante estos días de vacaciones me he acostado en mi hamaca a descansar pero no lo he logrado satisfactoriamente. Esto debido a mi falta de fuerza de voluntad. Continuamente he estado interrumpiendo mi descanso para correr al computador a adelantar alguno de los escritos que necesito terminar. La destinación me tiene descansando menos y trabajando más.

No quiero decir que está idea es necesariamente conveniente. De entrada suena terrible eso de no poder descansar.

Pero ¿qué tal si en el fondo mi intención no es descansar sino terminar aquellas publicaciones?

En ese caso estaría consiguiendo mis objetivos sin necesidad de esforzarme mucho.

De manera que creo que la descastinación es una alternativa a las estrategias múltiples que se publican en libros especializados en sobreponerse a la malvada procrastinación.

¿Cómo podemos poner en marcha la descastinación?

Bueno pues hay que aplicar justamente las dinámicas inversas a aquellas en las que se basa la procrastinación.

1. Una de las razones por las que saltamos del trabajo a ver videos graciosos en YouTube es porque es mucho más fácil que adelantar esa aburrida o estresante labor. De manera que si deseamos activar la descastinacion, pues necesitamos hacer que saltar al trabajo sea muy fácil. Mucho más fácil que seguir descansando. En mi caso, antes de acostarme en mi hamaca a leer un libro de Agatha Christie, enciendo mi computadora, abro el archivo en el que estoy trabajando y dejo todo muy listo para empezar a escribir en cualquier momento. De esta forma, si una idea me llega repentinamente, me resulta muy fácil empezar a teclear. Existen múltiples maneras de hacer que ponerse manos a la obra sea muy fácil. Usted tendrá que pensar cuál de ellas funciona mejor en su caso.

2. Póngase a descansar. Hágalo realmente. Tome un libro que desea leer y siéntese en un cómodo sillón. Sin embargo, embárquese en una actividad que sea fácil de interrumpir. Si usted se va a cine en vez de trabajar, no tendrá manera de descastinar. No podrá interrumpir su ocio hasta que termine la película y vuelva a su casa. 

3. Antes de iniciar el proceso, o durante su merecido descanso provea al cerebro con algo inspirador, algo que le pueda generar ideas para su trabajo. 

Por supuesto la descastinación funciona mucho mejor para profesionales independientes, creativos o trabajadores remotos. Aún falta mucho tiempo para que la descastinación sea bien vista en las oficinas típicas de las empresas súper productivas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario