lunes, 29 de marzo de 2021

Jugar para cambiar los comportamientos

Comportamientos para la innovación


Empecemos con una pregunta maquiavélica:

¿Es posible "engañar" a todo el equipo humano de una organización para que adopte nuevas actitudes y prácticas sin darse cuenta?


Antes de revisar nuestra pregunta, hablemos un poco sobre cultura de innovación. 

Es claro que hay algunos comportamientos organizacionales que la favorecen la innovación: compartir el conocimiento, experimentar estrategias nuevas, traer conocimiento externo, entre otros. Por otro lado, hay comportamientos que la entorpecen: valorar excesivamente el no equivocarse, no escuchar a los clientes o guardase las ideas para si mismo en vez de compartirlas.

Las organizaciones que desean ser mejores innovadoras deberían encontrar formas de reemplazar esos comportamientos perjudiciales para la innovación por aquellos que la favorecen.

Evadiendo por el momento la connotación manipuladora de la propuesta implícita en la pregunta inicial, la verdad es que encontrar una manera fácil o divertida de promover los nuevos comportamientos sería algo muy bueno. Por supuesto, sería bueno si lo que estamos tratando es de hacer algunos ajustes en la cultura y promover algunos comportamientos beneficiosos. Y me refiero en particular aquellos que hacen posible la innovación. ¿No creen que sería bueno? 

Imaginen a una organización donde la gente no está acostumbrada a compartir el conocimiento, donde están preocupados porque alguien les pueda "robar" su idea, donde la gente siente que si propone algo nuevo terminará cargado con nuevas tareas, donde la gente prefiere hacer siempre lo mismo y evitar los cambios. ¿No sería maravilloso encontrar una forma fácil de cambiar estos comportamientos y actitudes por los opuestos?

Los que trabajan en cambio cultural suelen pasar mucho tiempo interviniendo organizaciones para que hagan estas transiciones. Sin embargo la vida de estos consultores no es fácil. Su propósito suele estar obstaculizado por lo que se llama resistencia al cambio. 





Y ¿De dónde viene esa famosa resistencia al cambio?

Una de las raíces de esta resistencia es lo doloroso de tener que aceptar que se estaba equivocado. Una vez se tienen ciertas costumbres o hábitos, el cerebro tiende a justificarlos, defenderlos y mantenerlos.

Esta es una de las barreras más difíciles de superar cuando se trabaja en construcción de cultura de innovación. Si una organización tiene prácticas y costumbres que hacen que las personas sean menos flexibles al cambio o menos abiertas a compartir el conocimiento, quien quiera cambiar esas prácticas y costumbres por otras que beneficien la innovación, se enfrentará con una natural resistencia de las personas, quienes sentirán cuestionadas sus escalas de valores, su idoneidad profesional o su buen juicio. Es muy frecuente que las personas tomen una actitud defensiva y se esfuercen por demostrar que sus comportamientos están justificados o, incluso, que son los ideales para garantizar la integridad de la organización. Para una persona que ha venido haciendo parte de una organización y ha ayudado a construir lo que ahora existe, poner en tela de juicio las decisiones que ha tomado cada día puede lastimar su auto-estima.

Es una reacción natural tratar de evitar el dolor que produce el admitir que se está equivocado. Esto es aún más evidente en organizaciones donde se premian y se privilegian el desempeño individual, la imagen profesional, el status. 

Esta evasión del dolor se suma a las otras causas que tiene la resistencia al cambio: el natural temor hacia lo nuevo y desconocido y la aversión al esfuerzo que significa re-construir rutinas, procesos, relaciones.

Sin embargo, este mecanismo de defensa puede ser utilizado a favor, si se hace inteligentemente, si se hace como un juego.



Jugar para cambiar.


Hay que admitir que esta no es una idea nueva. La gamificación mal usada suele tratar de promover nuevos comportamientos apelando al viejo Pavlov: te doy un premio si haces lo que yo digo que hagas. 

Por ahí no es la cosa.

Los comportamientos motivados extrínsecamente tienen muy pocas probabilidades de establecerse como comportamientos permanentes. No hacen parte de la cultura. La prueba es que hay que "pargarle" a la gente para que los haga.

Entonces, ¿Cómo podríamos usar los juegos para promover estos comportamientos sin ofrecer premios y recompensas para quien los adopte?

domingo, 24 de enero de 2021

¿Cómo funciona la inspiración?

 El juego WakeUpBrain utiliza un mecanismo muy sencillo para permitirle al cerebro generar ideas nuevas: la inspiración.

Durante la historia de la humanidad, la inspiración ha ayudado a toda persona con problemas a resolverlos de forma creativa.

¿Cómo funciona?

Bueno, para empezar es necesario tener un problema. Debe ser un problema que cumple los siguientes requisitos:

- Es un problema desafiante. Esto es clave para motivar la creatividad. Muchos de los problemas que ha resuelto la inspiración son, de hecho, problemas muy difíciles de resolver. 

- Creemos que tiene solución. Tenemos la certeza de que con creatividad, ese problema puede ser resuelto. 

- Nos interesa. Es un problema que nos importa. Que tiene que ver con aquello que nos apasiona. 

Este problema debe estar planteado en forma de pregunta emocionante. 

Ya ustedes saben lo que significa: es convertir ese problema que nos estresa en un juego. En un juego mental, que desafía nuestra creatividad. Debe quedar convertido en una Pregunta. Una pregunta que entendemos claramente y que nos desafía.


Y, por último, necesitamos un elemento inspirador. Este elemento puede ser cualquier cosa, pero, por supuesto, yo suelo usar el juego WakeUpBrain, ya sea en formato digital o en formato físico.

¿Y por qué las tarjetas del juego WakeUpBrain?

Porque las tarjetas están diseñadas especialmente para proveer abundante material para la inspiración. Están diseñadas para que muestren al cerebro diversidad de estímulos, con infinitos posibles significados. Aparentemente son muy sencillas, muy básicas, pero al hacer un recorrido por ellas descubrimos la variedad de atributos representados allí.

Finalmente, la inspiración debe ser planteada como un juego, es decir, como un desafío para el cerebro. En otras palabras, el ejercicio total se convierte en un doble desafío, por un lado el desafío de resolver el problema y por otro lado el desafío de hacerlo usando una tarjeta específica, tomada al azar.

Aunque esto es un blog, voy a hacer un experimento en vivo. Voy a plantear un problema y voy a tomar una tarjeta al azar para resolverlo usando el mecanismo de la inspiración.

Digamos que necesito definir una nueva estrategia para alguna de las empresas que participan en uno de nuestros programas, digamos una marca de derivados de la leche de cabra. Ya saben, quesos, yogur, panelitas...

El objetivo es dar a conocer la empresa y animar a los posibles clientes a probar los productos. Es un gran desafío ya que los socios de esta empresa (es una empresa real), han invertido mucho tiempo tratando de responder esta pregunta sin el éxito que desearían lograr. No es una pregunta fácil de responder.  

Voy a plantear la pregunta de la siguiente manera:

¿Cuál sería una táctica increíblemente exitosa para dar a conocer la linea de productos de leche de cabra y ponerlos de moda?

Bueno, estoy listo. Voy por mi caja de WakeUpBrain....

Bien, estoy listo. Ahora sacaré una carta al azar. 

Ya la tengo:

WakeUpBrain Edgar Guillermo Solano Birrete


Ahora tendré que responder mi pregunta usando la imagen que contiene la tarjeta: el birrete.

Ahora mi cerebro empieza a trabajar. El desafío le estimula. Aquí van las ideas:

lunes, 11 de enero de 2021

Deviations theory

 Let's talk about how we spend our time throughout our life. At least through all our adult life.

To start, let's imagine the human being as someone who wants to get something important at the end of his life. Some following a purpose.

Now let's imagine the society as the place where every human being tries to accomplish that purpose.

Have you got it?

Ok. Now let's imagine that every human being spends his entire life working towards the completion of that purpose. 

Yes, I know. This model does not resemble real life. In real life we cannot spend all of our time trying to accomplish our inner purpose. We have other things to do. We have to pay bills, fix things, solve all kinds of problems...

In the Deviation model, every distraction of the work a human being must do in order to get his inner objective is called a deviation. It derives its name from the image of a route to a specific destination.

How does it work?

Let`s retake our imagination exercise by imagining that our life is like a trip to a desired destination. Let's think of it as an Uber trip where you can use the App to watch the entire route. Now let's imagine that once the trip starts, the driver asks you to let him change the original route to go to a friend`s home to pick something. As you think that you have plenty of time, you agree to that. Then, the driver asks you to change the route again. This time he wants to buy some coffee. You agree again. Then...



Do you get it?

We can use the Uber trip analogy as a model of our adult life. In this analogy, the original destination represents our inner purpose, the route shown is our working plan to get that objective and all the detours, the moments in which we forget our original plan to do something else.

What are the main source of deviations in real life? Normally our job. 

Every time we sign a contract with a company, we are selling our time. We agree deviating ourselves from our ideal route to go around doing things that

La descastinación

Durante estos días de vacaciones estando probando mi nueva estrategia para lograr terminar todas mis tareas. Al menos las más importantes. Y me ha funcionado muy bien. Es maravillosa esta nueva estrategia mía. Hasta le he puesto nombre y todo: Descastinación. Soy consciente de que no suena muy bien, pero ya van a ver de dónde sale el nombre.

Primero respondamos: ¿Para qué sirve?

Pues para trabajar sin distraerme, para enfocarme en aquello que necesito conseguir, para terminar las tareas que me he propuesto.

Y ¿cómo funciona?

Probablemente han oído mucho sobre la procrastinación. Esa indeseada costumbre de buscar distracciones cuando necesitamos terminar tareas que no deseamos hacer. Procastinar es una maravilla porque nos permite vivir una vida feliz. Sin la procrastination estaríamos atados a una labor que no queremos hacer igual que los esclavos a su pesado trabajo en una plantación.
El pequeño problema es que a la hora de revisar nuestros logros diarios podemos llegar a descubrir que la procrastinación se ha encargado de que sean muy pobres.

¿Cómo lo solemos solucionar?

Por supuesto con fuerza de voluntad. Obligándonos a nosotros mismos a hacer aquello que no queremos hacer.

Pero siento que si usamos nuestro pensamiento creativo, podríamos encontrar una alternativa a la pura fuerza de voluntad y autocontrol.

Aquí es donde el concepto de la descastinación, como práctica opuesta a la procastinación, entra a jugar.




Como les digo, se trata de hacer procastinación al contrario. 
¿Cómo sería esto? 
Pues imagínese que usted esté interrumpiendo su descanso en todo momento porque no resiste las ganas de ponerse a trabajar.
¿No les parece una interesante opción cuando hay que terminar esas tareas?
Durante estos días de vacaciones me he acostado en mi hamaca a descansar pero

sábado, 9 de enero de 2021

La paradoja de San Petersburgo

Imagine que un amigo le propone este negocio:

- "Voy a poner estos dos dólares en la mesa" - Le dice. "Y tu vas a lanzar una moneda. Si cae sello, te llevas el dinero que está en la mesa. En este caso, US$2. Pero si cae cara, yo duplico la cantidad de dinero en la mesa. Es decir, en la mesa ahora tendríamos US$4. En seguida, puedes volver a lanzar la moneda y se aplican las mismas reglas. Yo seguiré duplicando el dinero mientras siga cayendo cara y cuando caiga el primer sello, tu te llevas todo lo que haya."

- "Ok." - Le dice usted. "Y qué ganas tu?"

- "Tu tendrás que pagarme la inscripción al juego. Es decir, me harás un solo pago. Eso es lo que gano yo"

Como decía, digamos que su amigo le hace la anterior propuesta. Ahora... la pregunta es: 

¿Cuál precio estaría usted dispuesto a pagar por participar en este juego?

Este juego mental fue inventado por Nicolás Bernoulli, uno de los cerebritos que produjo la prolífica familia Bernoulli en el siglo XVII. Supongo que se aburrían mucho en los inviernos suizos y, estando tan desocupados y sin Netflix, ese diseñador interno de juegos que todos tenemos se les despertaba.

Este jueguito se volvió famoso con el nombre de la paradoja de San Petersburgo. 

¿Por qué paradoja?

Porque la primera solución que se le ocurría a los matemáticos del momento era