jueves, 7 de noviembre de 2019

Terra Mystica y la Estrategia Óptima

Terra Mystica de uno de mis juegos de mesa preferidos. Es un juego que dura un par de horas, en el que cada jugador representa una raza que trata de expansirse por un tablero hecho de pequeños hexágonos de colores. Cada raza puede construir solo en su propio color, de manera que si el color del terreno no corresponde, el jugador tendrá que gastar recursos para transformarlo.



En este tipo de juegos, yo suelo tener la sensación de que, dados los recursos iniciales y las fortalezas y debilidades de cada raza (Hay al menos 14 razas y todas son diferentes), hay solo una estrategia óptima. Es decir, que entre las numerosísimas posibles estrategias de juego, probablemente hay una y solo una que genera el máximo desarrollo posible para esa raza.

En el caso de Terra Mystica, una estrategia quiere decir ¿Cuáles acciones voy a
ejecutar en mis próximos turnos y en qué orden? ¿Empezaré por gastar mis propios recursos terraformando para tener listo el terreno para el siguiente turno? o quizá deba comenzar por fortalecer mi capacidad de terraformar para que me cueste menos recursos hacerlo en el futuro. ¿Debo guardar algunos recursos para la próxima ronda y pasar antes que los demás para ir por cierta tarjeta de bonificación que me interesa? o es preferible hacer todas las acciones posibles y ya veré cuál tarjeta de bonificación me dejan disponible. ¿Debo enfocarme en tratar de completar dos o tres ciudades para ganar los puntos adicionales de victoria? o debo enfocarme en construir una sola ciudad grande para ganar la bonificación final...

Me gusta imaginarme que se puede hacer un gráfico del resultado final que se obtiene con cada una de las posibles estrategias, las muy malas, las regulares y las buenas. Y estoy tentado a creer que el resultado podría ser una curva gaussiana, donde la estrategia óptima, ubicada en el centro, provee el mejor resultado posible. 




Creo que gran parte de la emoción del juego está en la identificación de esta estrategia óptima y su ejecución de la manera más rápida y disimulada (los otros jugadores harán lo posible por impedir que sea exitosa). 

Cuando pensamos en un negocio, en una emrpesa, en un emprendimiento, creo que la cosa funciona de forma parecida. Dados los recursos que se tienen, hay un conjunto de acciones que, realizadas de cierta forma y en el orden correcto, producen el mejor resultado posible. Esto se llama: Definir la estrategia.

Para definir la estrategia se requiere mucha información. En la "vida real", la información no es tan fácil de conseguir como en Terra Mystica. En el juego basta con dar una mirada al tablero central y a los tableros de juego de los demás jugadores para enterarse de sus recursos, ubicación, posibilidades y, usando un poco de perspicacia, quizá de sus intenciones.  Pero para quien desea encontrar una estrategia óptima para su organización, no suele haber un tablero que muestre, frente a sus ojos, la situación completa. El estratega necesita encontrar formas de conocer el terreno (el mercado no viene organizado en hexágonos de colores donde es posible ver, sin duda alguna, cuál espacio es ideal para nosotros), las fortalezas y debilidades de los demás jugadores (incluso no suele ser fácil identificar las fortalezas y debilidades propias) y los resultados previsibles de cada una de las acciones posibles.

El ejemplo de Terra Mystica nos muestra que poder encontrar la estrategia óptima requiere varias acciones:

- Entender claramente cuáles son las condiciones de victoria. Esto quiere decir, ¿Cómo vamos a medir el éxito de nuestra empresa?
- Entender las reglas de juego, Por ejemplo: ¿Cuándo pueden jugar cada uno de los jugadores? ¿Qué pasa si se quedan sin recursos? ¿Cómo se pueden conseguir más de estos recursos? ¿Cómo se deciden los empates? etc.
- Conocer las fortalezas y debilidades de la raza propia
- Conocer las fortalezas y debilidades de las otras razas.
- Conocer el sitio inicial en el tablero
- Conocer las características del terreno y la forma como se puede transformar para nuestro beneficio. Esto es, ¿Dónde están los mercados ideales para nuestra propuesta y cómo podemos "conquistar" aquellos que no nos son tan propicios en este momento?

Con todo este conocimiento, el estratega puede imaginar una secuencia de acciones y apostar porque dicha secuencia le llevará a un resultado satisfactorio. Si lo logra, podrá celebrar.

Ok. Pero una cosa es definir una estrategia y otra distina es llevarla a cabo. Cuando se juega Terra Mystica es más fácil ejecutar la estrategia seleccionada que cuando se intenta hacerlo en el "mundo real". ¿Por qué? Porque cuando se juega Terra Mystica, todos los sentidos están puestos en el tablero. Los ojos están atentos a que el jugador que va antes que uno no se lleve la loseta que uno desea, o que alguien más no se apreopie un terreno en el que uno planea construir o que alguien no ocupe la acción de cobrar 7 monedas y nos deje sin dinero. El foco en el juego es total. Ya hemos hablado de la capacidad que tienen los juegos para lograr el nivel de enfoque requerido para innovar.

En la "vida real" la situación es diferente. El empresario define unas prioridades pero el día a día del negocio le empieza a distraer de su ejecución. 

Para ilustrar la situación piensen en un deporte como el Rally. En esta carrera de automóviles a campo traviesa, el piloto y su navegante definen una ruta a seguir. Esta ruta les deberá llevar a la meta en el menor tiempo y con la menor cantidad de percantes posible. Ahora imaginen que el piloto olvida algo importante: tomar el volante. Si este es el caso, el automotor cambiará su dirección en cada hueco del camino que encuentre. No servirá acelerar a fondo porque, con la dirección comportándose de forma errática la probabilidad de salirse del camino y terminar estrellándose es alta.





Una situación similar enfrenta cualquier persona en el mundo moderno. Define una ruta pero olvida tomar fírmemente el volante de su día. Y cada hueco (Cada correo electrónico o mensaje en el Chat o llamada telefónica) le hace sobresaltarse y cambiar de dirección. Las interrupciones definen la agenda. El caracter de largo plazo de la estrategia le hace débil frente a la aparente urgencia del problema emergente. Lo difuso de la apuesta estratégica futura pierde ante la facilidad de enfrentar una situación real para cuya acción de solución estamos entrenados. Siempre es tentador evadir la angustia de lo desconocido refugiándose en la acción inmediata.

Para un objetivo ambicioso de futuro, la eficiencia operativa o la procastinación son el mismo enemigo disfrazado.

Así que Terra Mystica y las carreras de Rallies nos ayudan a entender algunos aspectos de lo que signfica construir y ejecutar una estrategia. Ojalá encontremos formas de tener conocimiento y creatividad suficientes para inventar estrategias sorprendentes que tengan altas probabilidades de éxito, y tener el foco necesario para ejecutarlas.


Foto de Terra Mystica de Hubert Figuière, tomada de Wikipedia
Gráfico de la Campana de Bell de NIST, tomada de Wikipedia
Foto de Rally de Jared-G-Maina, tomada de Wikipedia

No hay comentarios.:

Publicar un comentario