viernes, 20 de septiembre de 2019

Si la vida es como un juego... ¿Quién tiene el manual?

Cada vez que alguien va a comprar un libro tipo: "Estrategias para triunfar en el marketing digital", "Habla menos y vende más", "Las 10 reglas eternas del éxito inevitable" o "Rockers y Nerds, cómo hacer dinero en épocas de cambio" (Todos estos títulos están disponibles para quien quiera escribir el respectivo contenido), está buscando las reglas para tratar de ganar en el juego de la vida.

Hemos venido a vivir y vivir es como un juego. Hay que tomar decisiones, hay que subir de nivel desarrollando las habilidades del personaje (uno mismo), hay que resolver acertijos y, muchas veces, hay que lanzar los dados.

Pero quizá la mayor diferencia con los juegos que se compran en la tienda es que nadie nos puso el manual de reglas en la "caja" del juego de la vida (el que se juega todos los días en la vida real, no el de Milton Bradley)



De manera que este es un juego que no trae manual.

- ¡Es como un videojuego!

Exacto, es como un video juego. No trae manual. Solo se empieza a jugar y ya.

Como los videojuegos, este juego tiene la capacidad de ir enseñando al jugador las reglas, al mismo tiempo que se juega. Sin embargo, este videojuego de vida real tiene una complicación particular: bombardea permanentemente al jugador con mensajes sobre cuáles son las verdaderas reglas:

- Usted gana si llega más arriba que cualquier otro en el track de éxito laboral (y yo le tengo un reloj que le permite hacerlo más rápidamente)
- Usted gana si hace las cosas con "estilo" (Y yo le vendo estilo empacado en botellitas)
- Usted gana este juego si vive más relajado (Y le tengo el lugar para eso...)
- Usted gana si su equipo de fútbol gana
- Usted gana si es amigo mio
- Usted gana si ayuda a alguien más
- Usted...

De hecho, algunas personas u organizaciones declaran haber "descifrado" alguna parte de las reglas (¡O todas!) siguiendo procesos serios y probados, y escriben un libro, crean un canal en Youtube o fundan una nueva religión.

Y muchas personas, movidas por la angustia que produce la incertidumbre, cambian algunas monedas del juego (o muchas) por estos manuales "fan made". Y siguen, al menos por algún tiempo, las recetas incluidas allí. Pero el bombardeo de "verdaderos manuales de reglas del juego de la vida" sigue; no para.

Y luego, un día, uno para y piensa... ¿Y si yo mismo defino cuáles son las reglas de este juego?

*Foto de Pelle Sten

lunes, 9 de septiembre de 2019

¿Por qué vemos a otros jugar?

Jugar es divertido.

Y también es divertido ver jugar.

 Pero...¿Por qué? ¿Por qué me divierto viendo cómo otros se divierten?

Siglos antes de los primeros juegos olímpicos, las comunidades humanas ya disfrutaban de momentos en los que las personas veían competir a otras en diferentes tipos de deportes y desafíos. En muchos casos, los participantes debían demostrar sus habilidades con algunas armas (o simulaciones de armas), su fuerza, su agilidad. Normalmente se enfrentaban a otros, quienes trataban de superarles en esas pruebas.

Y la gente era feliz viéndolos.

Cuando los deportes tomaron forma como tales, los fanáticos convirtieron la asistencia a los estadios en un ritual con los amigos o la familia. Vestidos con los colores de su equipo, gritaban, vitoreaban, sufrían, algunos hasta llegar a un ataque cardiaco.

Para la final del mundial de futbol de Brasil en 1950, casi 200.000 hinchas llenaron el Maracaná para ver a Brasil enfrentarse a Uruguay.

Ver jugar es divertido.

Los padres van a ver a sus hijos en los partidos de fútbol de su colegio. Las canchas de basketball de los barrios se llenan de espectadores. Hasta los encuentros callejeros de ajedrez logran detener a algunos viandantes con su batalla estratégica de blancas y negras.

En el nuevo milenio, los juegos digitales pasaron de tener como espectadores solamente al amigo (o hermano menor) que debía esperar a que se desocupara uno de los controles de juego, a cientos, miles o millones de espectadores emocionados. En Octubre de 2015, además de los miles presentes en el estadio, más de 30 millones de personas se conectaron en línea para ver como el equipo SK Telecom T1 se convertía en ganador del Torneo Mundial de League of Legends.






Hay un modelo llamado MSSC (Motivation Scale for Sport Consumption), que busca explicar los motivadores que tenemos los humanos para ver a otros jugando, en particular, en competiciones deportivas. 

Es bien interesante. Voy a prescindir del motivador "Atractivo físico del participante" (No es que esté subestimando el atractivo de los atletas coreanos campeones en LOL, es que, para nuestro caso, en el que buscamos aprender de los juegos para acelerar la innovación, tenemos que trabajar "con lo que hay". No podemos pedir que el equipo de innovación tenga los atributos físicos y el estilo de