martes, 16 de octubre de 2018

Saltos de eficiencia

Mejorar la eficiencia. Ese es uno de los desafíos de cualquier organización. ¿Qué quiere decir mejorar la eficiencia? Normalmente se refiere a lograr usar mejor los recursos con los que se cuenta. ¿Y qué recursos son estos?

- Tiempo. El gran medidor de la eficiencia. Si encontramos una manera de hacer en una hora lo que antes hacíamos en dos, diremos que hemos mejorado radicalmente nuestra eficiencia.

- Personas. Aunque ahora sea dado evitar referirse al equipo humano como "recurso", aquí vamos a hacerlo. Una organización debe optimizar el conocimiento y las capacidades de las personas, no en la visión de explotarles al máximo posible, sino justamente como parte de la responsabilidad para que las personas sientan que sus capacidades están logrando cosas sobresalientes.

- Recursos físicos. Por ejemplo, un lavadero de autos puede encontrar una manera de ahorrar agua en el proceso. Nuestro proceso es, entonces, más eficiente.

Ok. Digamos que deseamos mejorar la eficiencia de nuestra organización en alguno o varios de estos aspectos. ¿Cómo lo hacemos?

Innovatoon Mejora vs Innovación


Convencionalmente, los esfuerzos para mejorar la eficiencia se inician con el análisis de los tiempos, los desperdicios, los "cuellos de botella".  Una vez se identifican oportunidades para disminuir esos tiempos o esos desperdicios, se aplican correctivos y se mejora el proceso.

Fácil ¿Cierto?

Este es un enfoque basado en el proceso.

Ha funcionado durante muchos años y seguirá funcionado, muy probablemente, muchos años más.

¿Pero hay otro enfoque posible?

Si. Un enfoque basado en la innovación.

¿Cómo funciona?

Lo primero es entender que la innovación ha traído una forma diferente de pensar a las
organizaciones. Con su tendencia disruptiva, su apertura a la creatividad, su inclinación por la experimentación y su enfoque por los resultados, la innovación tiene un estilo muy diferente al de los procesos tradicionales de mejora contínua.

La innovación puede prometer saltos radicales en la eficiencia, pero, a cambio de abrir estas posibilidades, puebla los ejercicios de búsqueda de la eficiencia perfecta, con fallas y fracasos. Esto quiere decir, que, aunque un ejercicio de innovación puede dar como resultado un incremento del 80% en la eficiencia en algún proceso, también puede resultar con que, después de tanto esfuerzo, no se logró nada.

En otras palabras, la innovación es una apuesta por una mayor ganancia que tiene, como contrapeso, un mayor riesgo.

Sin embargo, la innovación tiene, cada vez más, seguidores fieles, motivados por la necesidad de generar cambios radicales para sobresalir en mercados competidos. En estos mercados, ya no es suficiente ser un 7% mejor que la competencia. Es necesario tener propuestas radicalmente nuevas y sorprendentes.

¿Y cómo logra la innovación llegar a mejoras tan radicales en procesos que ya han sido probados y optimizados tantas veces?

Justamente evitando tratar de mejorarlos.

La innovación no se enfoca en el proceso sino en el resultado.

¿Cómo es esto?

La innovación funciona como un juego. Como un juego de esos en los que alguien reta a otra persona a hacer algo que parece casi imposible. En este tipo de juegos, la persona que recibe el reto sabe que tiene que hacer algo radicalmente distinto si quiere conseguir ese resultado ambicioso. Esto quiere decir que el jugador no se enfoca en encontrar como mejorar "un poco" el proceso tradicional. Se enfoca en encontrar algún atajo, algún truco que le permita conseguir eso que parece imposible. Haciendo esto, el jugador descubre formas completamente diferentes de cumplir la labor. El proceso no se mejora. Se reinventa. Este es el caso del equipo de producción de una empresa de alimentos que deseaba mejorar el tiempo en el que se entraban las hamburguesas a sus clientes. El ejercicio de innovación llevó a que los equipos que estaban comptiendo en lo que llamamos un i-Tournament, se plantearan como entregar el producto en menos de la mitad del tiempo. Algo que nunca habían soñado antes. En este i-Tournament TODOS los equipos participantes lograron ese reto que, al inicio, les había parecido utópico. Incluso algunos equipos lograron romper barreras "intocables", como la afirmación de que el único tiempo que no se podía modificar eran los 4´30" que debían asarse las hamburguesas en la plancha. Efectivamente, los innovadores encontraron maneras de lograr la misma o mejor calidad, en menos tiempo.

¿Cuál es el secreto, entonces, para lograr saltos de eficiencia usando la innovación?

1. No proponga mejorar el proceso. Proponga lograr un resultado que parece CASI IMPOSIBLE
2. Conviértalo en un juego. En una competencia de equipo. Haga un i-Tournament

Un i-Tournament logra que, en poco tiempo, se descubran formas nuevas de hacer las cosas. Esas nuevas formas pueden convertirse en los nuevos procesos que estábamos buscando. El siguiente paso será formalizar dichos nuevos procesos para que reemplacen a los originales. (Y planear el siguiente torneo de innovación)

La innovación trae formas nuevas de re-pensar lo que estamos haciendo y lograr saltos de eficiencia. Y, si lo hacemos bien, puede lograr todo eso de una forma en la que además nos divertimos.

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Guillermo Solano. Director de la firma Centro de Innovación Ltda. Autor de WakeUpBrain el juego para acelerar la innovación y del libro i-Tournament. Autor del Blog: www.jugarparainnovar.com. www.guillermosolano.com

2 comentarios:

  1. Tengo una visión en donde los dos mundos se encuentran y sobre el cual he desarrollado una metodología en donde es posible innovar y genera resultados poderosos en donde lo implemento. Muchas gracias por el articulo.

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  2. Suena interesante Carlos. Ojalá algún día puedas contarme un poco más.

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