jueves, 8 de febrero de 2018

De los sueños está hecha la innovación. Tres trucos para innovar - Parte 1

1. De los sueños está hecha la innovación

Para los que hemos seguido la carrera de Elon Musk, ver la manera como hace malabares con sus objetivos hiper-ambiciosos y emocionantes, es un deleite. Y la palabra "emocionantes" es la clave. Gran parte de la razón por la que el señor Musk logra cambiar el mundo es porque está concentrado en objetivos que pueden ser catalogados como "sueños". Trenes que viajan a mil kilómetros por hora, automóviles eléctricos que se manejan solos, cohetes para llevar hombres a Marte...



Aunque el mundo está lleno de mensajes felices que nos repiten que el mundo es de los soñadores y nos piden que no abandonemos la capacidad de soñar con la que llegamos a esta vida, lo cierto es que solo unos pocos idealistas realmente logran dedicarr su vida a la persecución de sueños maravillosos.

Cada persona debería levantarse cada mañana sabiendo que tiene un sueño claro que desea cumplir. Un sueño que le emociona y que
cambiará el mundo. Para eso vinimos.

No es suficiente con decirnos: es que mi sueño es hacer bien mi trabajo o que mi familia sea feliz.

Alguien debe decirlo: no es suficiente.

El mundo está lleno de problemas. De retos. De desafíos. De injusticias. De prácticas abusivas o egoístas.

Los sueños deberían llevarnos a crear un mundo mejor, donde alguno de esos problemas se haya solucionado.

Los sueños son ADICIONALES a los objetivos personales. Uno debería proponerse hacer que el mundo sea mejor y ADEMÁS, que nuestra familia sea feliz.

Hay un juego muy bonito que solemos hacer con el WakeUpBrain. Se llama "Estrella de sueños". Se pone una estrella en mitad de la mesa y, alrededor, un grupo de personas ubica tarjetas con imágenes que representan escenarios deseados, logros casi imposibles, futuros felices. No solo es un ejercicio de alineación estratégica, es la ejecución de una obligación que no podemos evadir: buscar siempre la manera de que las cosas sean radicalmente mejores que como las encontramos.

Esa definición de la innovación que implica que una invención o propuesta no solo debe ser novedosa sino adoptada y aprovechada por un número importante de personas (u organizaciones) tiene un bonito trasfondo: nos lleva a pensar que la innovación es un ejercicio que solo es válido si cambia el mundo.

Y, no sobra decirlo. El cambio debe ser para mejor.

(Lea la segunda parte de Tres trucos para innovar aquí)


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