martes, 1 de agosto de 2017

Ideas x Sonrisas



Hace unos días, en un taller de ideación que hacíamos con el equipo de trabajo de una empresa del sector de hidrocarburos (a la que llamaré Innovadora X), decidimos invitar a un grupo de proveedores. Es decir, en ese taller teníamos, por un lado, a un grupo de personas de Innovadora X (Les recuerdo que así decidí llamar a la empresa en cuestión para proteger sus intereses y los intereses de otros que puedan estar interesados) y, por otro lado, a personas externas a Innovadora X.

Lo interesante es que esta empresa externa no solo era proveedora de Innovadora X sino de competidoras suyas.

Esto representaba un reto para Innovadora X. Estaban haciendo una sesión para buscar ideas de innovación involucrando a externos que podrían ir a llevarlas a la competencia.

Afortunadamente, los líderes de Innovadora X no son paranóicos y entienden el valor de ampliar los puntos de vista para generar ideas de mayor valor. Así que se tomó la decisión de llevar adelante el proceso.

La sesión fué increíblemente productiva. Salieron muchas ideas de gran valor y los equipos de trabajo prácticamente quedaron conformados sus objetivos y tareas definidos.

Pero lo que me dejó muy asombrado fué escuchar
el tipo de ideas que propusieron los participantes externos. Realmente se pusieron en los zapatos de Innovadora X y aportaron ideas que, incluso, iban "en contra" de sus propios intereses. Una de esas ideas implicaba que Innovadora X implantara un sistema de trabajo que involucraba a sus competidores y como resultado del cual no solamente se mejoraban radicalmente muchos indicadores de servicio sino que también se bajaba el costo. En otras palabras, la idea implicaba una disminución muy importante de la facturación de este proveedor.

Si el jefe de estos invitados se enteró de la naturaleza de sus aportes, no apuesto mucho por su estabilidad laboral.

Lo que esta historia confirma es la disposición que tienen las personas para dar ideas. Ideas de alto calibre. Ideas honestas, originales, impactantes. Las personas son increíblemente generosas con su creatividad. Y lo son porque proponer ideas que sean escuchadas y valoradas por otros es uno de los grandes placeres de la vida. No hay mejor pago por una idea que una sonrisa y un agradecimiento sinceros.

Dar ideas es tan valioso para las personas que Juan Valdez, la cadena de café colombiana usa este fenómeno para promover el consumo. Su programa de fidelidad tiene tres niveles, según sea el monto del consumo anual del cliente. Y adivinen cuál es el beneficio para el nivel superior... Pues se le permite dar ideas. Juan Valdez promete escucharlo y tomar en serio sus ideas.

Este es un principio a tener en cuenta en las empresas. Sobre todo en aquellos casos en los que se pretente "pagar" por las ideas. Encuentre formas de hacer sentir escuchadas a las personas y valorados sus aportes y nunca estará escasos de ideas geniales.






1 comentario:

  1. Que buena experiencia, y que bueno para la organización Innovadora X por las ideas logradas.

    ResponderEliminar