domingo, 24 de julio de 2016

Paul Torrance, el genio que quería medir la creatividad

Tengo 30 personas frente a mi. Tengo conmigo una copia del juego "Gráfico", que contiene un montón de tarjetas redondeadas, cada una mostrando Gráfico, es decir, una figura básica, que puede ir desde un simple círculo hasta algo que parece una letra Ñ. Uso el reloj de arena incluido en el juego para explicarle a los participantes que tendrán solo un minuto para hacer, en sus papeles, tantos dibujos como puedan, cuyo componente fundamental sea el gráfico que les voy a mostrar. Todos se emocionan. Eso es lo esperado, al fin y al cabo, se trata de un juego. El desafío comienza y todos dibujan frenéticamente sobre sus papeles. Al finalizar, cada quien debe levantar su hoja y mostrar los resultados de su esfuerzo artístico a los demás. Risas.

Este juego es una variación menor de uno de los ejercicios incluidos por Paul Torrance, el sicólogo americano de la década del 60, en su famoso TTCT (Torrence Tests of Creative Thinking), que pretendía medir el nivel de creatividad de los niños, en contraposición a la tradicional medición de inteligencia, que usaba el omnipresente test IQ. Esta batería de Tests, creada por Torrance, estaba basada en gran medida en los testes  creados por otro genial investigador: JP Guilford (Cuyo trabajo estaba a su vez basado en las investigaciones de... y así)




El Test de Torrance es quizá la más famosa de las herramientas usadas para medir la creatividad. De hecho, a la muestra de niños a la que se le aplicó el test en 1958, se ha hecho un interesante seguimiento para ver qué tal les ha ido en la vida. ¿Aquellos que puntuaron muy alto
en el test de creatividad resultaron ser más "exitosos" que sus compañeritos "menos creativos"? 50 años después de aplicado el primer tests, se le hizo esa pregunta a los participantes.

La respuesta es si. Al menos en lo que respecta a lo que la investigación publicada en el Creativity Research Journal llama logros "personales". Los participantes que habían obtenido mejores puntajes en el TTCT, reportaron logros creativos personales en una medida mayor que aquellos que habían obtenido puntajes menores. No se encontró que un desempeño alto en el Test de creatividad predijera un buen desempeño en logros "públicos". Es decir, aquellos logros creativos que hacen famosa a la gente. Sin embargo, una medición que combina el TTCT con la medición convencional de inteligencia, si resultó ser un predictor de desempeño creativo público. Esto suena bastante a que aquellos que tenían un pensamiento balanceado o, como lo llamamos quienes trabajamos con las herramientas WakeUpBrain (www.wakeupbrain.com) "pensamiento ambidiestro", resultaron ser mucho más innovadores.

El test original de Torrance medía cuatro dimensiones de la creatividad: fluidez, flexibilidad, elaboración y originalidad. Esas cuatro dimensiones son las que le explico a mis oyentes luego del ejercicio del Gráfico. Quienes hicieron más dibujos están mostrando un buen nivel de fluidez. Aquellos que hicieron dibujos más detallados, hicieron uso de su capacidad de elaboración. La originalidad se mostró claramente cuando alguien hizo un dibujo que nadie más hizo. Y cuando clasificamos los dibujos en categorías (dibujos de una misma temática se consideraban pertenecientes a una misma categoría) pudimos decirle a quienes tuvieron mayor número de estas, que estaban demostrando buen nivel de flexibilidad.

Actualmente se siguen haciendo investigaciones para encontrar formas adecuadas de medir algo tan etéreo e individual como la creatividad. El resultado de esas investigaciones permitirá predecir y mejorar el desempeño creativo de un adulto desde sus primeros años del colegio.

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