martes, 12 de abril de 2016

Máquinas para innovar

Este Qué es un resumen visual hecho por Alejandra Robledo de mi charla "Maquinas para innovar", presentada en el marco de programa alianzas regionales para la innovación de Colciencias y Confecámaras en Pereira

domingo, 10 de abril de 2016

El sombrero de Sherlock Holmes (Innovación "halada" vs. Innovación "empujada")

Sherlock Holmes, el detective, es quizá mi personaje de ficción favorito. Cuando era un niño, yo trataba de pensar como él y ansiaba tener algún misterio a mano para aplicar su forma de pensar, logrando resolverlo de forma tan impresionante, que a todos les pareciera obra de la magia. En aquellos años, mi estrategia para pensar y actuar como Sherlock Holmes era bien sencilla. Vestirme como él. Sospechaba que llevando un abrigo o un sombrero inglés o usando una lupa, encontraría la forma de observar lo que nadie más puede observar. Evidentemente, mi desempeño como detective no era muy brillante. Aun hoy sigo insistiendo con ese truco, cuya efectividad nula se reafirma cada vez, y a veces me pongo el sombrero de Sherlock para pensar como él.  Esta es una foto de mi sombrero:



En esta increíblemente dispareja pareja (Sherlock Holmes y yo), he pensado más de una vez cuando veo a las empresas tratando de innovar. Cada vez que descubro que las empresas siguen mi razonamiento infantil: si me visto como empresa innovadora, seré innovadora. Cada vez que tratan de hacer lo que Google o Apple hacen (Si tenemos un sistema organizado de ideas, como hace BMW, seremos innovadores. Si ponemos comida gratis en la oficina, como hace Google, seremos innovadores), las empresas suelen mostrar que no saben cuál es la esencia de innovar. Ignoran cuál es la