viernes, 16 de octubre de 2015

Foco para innovar

En los procesos de innovación que siguen la meotodología MACROS, se empieza por definir "En qué quiero innovar"  Es lo que se llama el Marco.

¿En qué quiero innovar? Esta es un pregunta difícil

Decidir a cuál empeño se le dedicarán las energías creativas es fundamental



Para un innovador, que ve frente a sí muchos caminos por los cuales puede tomar, definir cuál de ellos tomará es una acción muy difícil. No tanto por que no pueda ver los beneficios de tomarlo, como por la dificultad enorme (y muy emocional) de tener que decirle "adios" a los otros caminos. 

En esta situación, la mayor parte de los innovadores optan por no descartar ningún camino. Se dicen: ¡puedo seguirlos todos! ¡Al fin y al cabo todos tienen sus beneficios! ¡Puedo venderle a las empresas y también a las personas! ¡Puedo hacer un producto que sea divertido y que sea saludable y que sea
práctico y que sea barato! ¡Puedo decirle que SI a TODOS los requerimientos de los clientes que entran por esa puerta, porque ahi HAY dinero! ¡Puedo proyectar una imagen informal pero también formal! ¡Puedo ofrecer productos para adultos y también para niños! ¡Puedo...

Normalmente esto es un error. Es necesario tomar una decisión.

Tomar decisiones no es una tarea fácil. Al menos no lo es en la vida real. En las películas suele ser fácil. La princesa tiene que decidir entre el principe usurpador, fantoche y manipulador, que no es tan atractivo, y el verdadero príncipe heredero, generoso y mucho más guapo. A ver...

En la vida real, la toma de desisiones es algo más complejo porque tenemos que decidir entre opciones que son realmente buenas. Y ahi está lo difícil. Decirle que NO a algo que es bueno. Tener el valor de dejar ir una oportunidad que nos daría dinero. O comodidad.

La vida no nos prepara para eso.

Cuando Gabriel García Márquez decidió dejar a un lado todas sus posibles oportunidades laborales por escribir una novela tomó una decisión difícil. Muy difícil. Claro, ahora es evidente que era la decisión obvia. Pero es que en ese  momento nadie podía apostar a que lo que saldría de semejante empresa sería Cien años de soledad. Quizá su mamá le dijo: "Mijo, hay que asegurar un ingreso mensual para poder responder por la familia. Lo que debería hacer usted es tener un trabajito normal en un periódico o en una universidad y escribir su novela en los ratos libres..."

Apostarle a sueños. Dejar lo seguro por ilusorias promesas de futuros mejores. Confiar en que el mundo que se pretende crear es tan maravilloso que todos querrán vivirlo, abandonando el que tienen ahora. Ese es el destino de los innovadores.


¿Por qué no se puede ser genial en varias cosas al tiempo?


Uno de los requisitos para que el cerebro produzca ideas geniales, es que esté enfocado. Ni  siquiera Leonardo Da Vinci, que fue genial en frentes diversos del conocimiento y la creación, pudo ser multi-tarea. Cada vez que produjo cosas geniales fue en épocas en  las que estuvo enfocado en una sola cosa, pintar, crear máquinas de guerra, etc.

La obsesión hace genios.

La obsesión estratégica hace genios exitosos.

¿En qúe obsesionarse?

Yo me imagino la vida como un Súper-mercado de oportunidades o "negocios". Una gran góndola como la que contiene los cereales o las bebidas en los pasillos del Exito o Walmart, llena de opciones a las cuales dedicar tiempo y esfuerzo.

Hay buen surtido. Alcanza para todos pero no todos pueden quedarse con el mismo "negocio". Al igual que uno puede escoger entre los diferentes tipos de desodorante o de cereal (O decidir que no va a usar ni lo uno ni lo otro), es decisión de los visitantes del supermercado de oportunidades, escoger cuál "comprará". Debe escoger cuál SI y cuál NO, porque no tiene "dinero" para comprar toda la tienda. 

El dinero es la capacidad creativa. No alcanza para todo. La capacidad creativa es monotemática. Se degrada cuando no tiene clara su meta, cuando se desenfoca. 

Algunos innovadores sienten que pueden ser multi-foco si reemplazan su capacidad creativa con capacidad ejecutiva. Es una estrategia muy peligrosa. Normalmente, ninguna de las dos capacidades termina funcionando bien.

Lo interesante es que todos podemos pagar por lo que queremos. La moneda la fabricamos nosotros mismos. Todos somos acuñadores de la moneda con la que se paga cualquiera de las opciones disponibles. Aunque parezca que no tenemos el alcance, la capacidad, la riqueza, los medios, el poder para hacerse a la opción que más nos gusta, eso no es así. Podemos crear oro. Solo necesitamos ideas.

Entre las cosas disponibles en este gran mercado de posibilidades, hay de varios tipos. Aquellas que nos gustan y aquellas que no. Aquellas que les gustan a los otros y aquellas que no. Y las combinaciones de las anteriores. Las que nos gustan a nosotros y a nadie más o las que nos gustan a nosotros y también a los otros. Igual pasa con aquellas que no nos gustan, que pueden también ser atractivas para otros o no serlo.

¿Cómo saben los seres humanos que una opción le gusta? No es tan fácil. En primera instancia, uno diría que cada quien sabe sus gustos, pero la cosa es más complicada. La valoración que una persona hace de una posible opción de vida (o de cualquier otra cosa que se consiga en el súpermercado), tiene un componente "personal" y un componente "social". La valoración se construye con una mezcla del gusto propio y de las señales que lanza el mercado sobre esa opción.

Es por esta razón que algo que nos gusta, puede no gustarnos tanto después de que escuchamos un comentario o una valoración negativos. Igual pasa al contrario. A muchos nos ha comenzado a gustar algo porque a mucha gente le gusta. La mayoría de los elementos culturales de una sociedad, corresponden a este tipo de afinidad.

En este escenario, pedirle a alguien que escoja aquello que le gusta es un gran desafío. Las personas se bloquean, no pueden definir exactamente qué es lo que les gusta. Su interés por escuchar las señales del mercado, para garantizar que su decisión es la mejor, los paraliza. Algún día le gustan muchas cosas, otro día, no les gusta ninguna.

Alguien que logra identificar qué es lo que le gusta, puede construir un mundo alrededor de eso. Puede definir objetivos, construir rutinas y enfocar sus energías. Puede abandonar, tranquilamente, cientos de opciones disponibles, solo porque no corresponden con aquello que realmente desea y valora.

Una sola prioridad ayuda a vivir tranquilo. Ayuda a evitar la angustia de saber que hay demasiadas cosas fuera de control.

¿Hay alguna herramienta que ayude en el proceso de decisión entre las opciones disponibles para el innovador?

Entre las herramientas que tiene el juego WakeUpBrain hay una maravillosa: el preguntario.

El preguntario, ya sea construido por otros o por nosotros mismos, es un conjunto de preguntas que ayudan al cerebro a ver las cosas desde perspectivas distintas. Son preguntas provocadoras. Juegos mentales.

Un ejemplo de un preguntario que podríamos usar para decidir es el que sigue y que   hemos usado en sesiones con emprendedores o con empresas que necesitan crear o fortalecer una imagen corporativa propia


Preguntario para encontrar una Pregunta Emocionante (Para luego poder innovar)

1. ¿En qué creemos profundamente?
2. ¿En qué seguiríamos creyendo profundamente aun si no existiera el mercado en el que estamos?
3. Si tuviera que describir en tres palabras aquello en lo que creemos profundamente ¿Cuáles serían?
4. ¿Y si fuera una sola palabra?
5. Trabalenguas: Ya que creemos en eso que creemos... ¿Que cosa increíble PODEMOS hacer para mostrar que creemos en eso?
6. Trabalenguas 2: Ya que creemos en eso que creemos... ¿Qué cosa increbíble DEBERÍAMOS hacer para mostrar que creemos en eso?
7. Trabalenguas 3: Ya que creemos en eso que creemos... ¿Cuál debería ser nuestra misión en el mundo?
8. Trabalenguas 4: Ya que creemos en eso que creemos... ¿En qué podríamos aportar mejor que cualquier otro en el mundo? (Se aceptan varias respuestas)
9. Ya que podemos o debemos hacer eso que podemos o debemos hacer, ¿Cuál sería un logro específico y sorprendente que podríamos tener en, digamos, un año?
10. Ya que podemos o debemos hacer eso que podemos o debemos hacer, ¿Cuál sería un logro específico e increíble que podríamos tener en, digamos un año, y que nos haría los más felices del mundo?
11. Ya que podemos o debemos hacer eso que podemos o debemos hacer, ¿Cuál sería un logro específico que podríamos tener en, digamos un año, y que nos haría millonarios?
12. ¿De todos esos posibles logros, cuál produciría más felicidad, orgullo y "éxito" juntos?
13. Para ser consecuentes con aquello en lo que creemos... ¿Qué cosas nunca haríamos? (Se aceptan listas largas)
14. Para ser consecuentes con aquello en lo que creemos... ¿Qué cosas SI podríamos hacer pero no haremos porque ya decidimos que vamos a hacer una sola?
15. Escriba la siguiente frase: "¿De que forma innovadora podríamos nosotros..." y luego complétela con la descripción del logro que ha escogido. Haga una sesión de ideación con lo participantes más geniales que tenga a mano para recolectar respuestas creativas.


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