miércoles, 25 de septiembre de 2013

Las lluvias de ideas extremas

Cuando llueve en la ciudad, si usted es muy afortunado, puede encontrarse algún dia con uno de esos escenarios mágicos y sorprendentes que uno no ha previsto: en una calle cae la lluvia y en la siguiente no. Por supuesto que esto es bastante lógico, una nube no puede cubrir de lluvia a todo el mundo, de manera que en alguna parte el agua estará cayendo y en otra no. Y entre esas dos partes hay un punto que se puede considerar la frontera de la lluvia. Lo que uno nunca se espera es poder pararse en la mitad. Ubicarse con un pie bajo la lluvia y el otro fuera de ella.

Esta frontera es donde debería pararse la gente en las lluvias de ideas. En el punto en el que no se está seguro si las ideas son demasiado radicales, el punto donde el problema pareciera cambiar, la zona en la que nos sentimos un poco incómodos.

La labor del buen líder de una sesión de ideación es el que lleva a los participantes, de forma natural, a explorar conceptos extremos. El que les hace sentir que esa exploración es parte de la búsqueda y no una desviación del tema.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario