martes, 2 de julio de 2013

Los emprendedores

Este es un extracto del libro de Wok, la cadena colombiana de restaurantes que creó una nueva forma de ver la comida oriental: "El día 9 de septiembre de 1998, cuando Wok abrió por primera vez sus puertas al público, no fue producto de una detallada estrategia de negocios ni de una atrevida visión comercial, sino el deseo de un buzo que se encarretó con la comida callejera de una islita que ni siquiera sabemos si existe, y que lo inspiró para montar "un espacio que sea chiquito y medio escondido, en el que yo pueda cocinar lo que quiero". Como lo dice su creador, Wok es más la idea de un cocinero que la de un empresario."

Yo se que las cámaras de comercio, las universidades, las empresas consultoras y demás expertos en negocios siguen insistiendo
en que los nuevos empresarios tienen graves fallas en su estructura de negocio. Que no han analizado bien todas las faceta del negocio, que  no son estructurados a la hora de analizar la viabilidad, que no han medido adecuadamente los riesgos, pero no dejo de encontrar casi a diario, casos como el de Wok, en el que el deseo de crear una empresa y una idea explorada y re-diseñada una y otra vez por una mente inquieta, son el verdadero factor de éxito.

Yo no me imagino cómo se habría visto el modelo de negocio de Wok puesto en un documento formal, antes de su apertura. Quizá habría sido evidente la inviabilidad de la idea ante la imposibilidad de conseguir Galanga (La raíz que tanto valora su creador) en Colombia. Tal vez se habría visto el ínfimo tamaño del mercado al comprobar que la cantidad de gente que comía comida oriental más allá del arroz del domicilio era una total minoría. (Y no hablemos de la difusión del uso de los palillos chinos frente al infalible tenedor)

Este ir en contra de las probabilidades es lo que hace que a la hora de comparar dos profesionales exitosos, uno siempre prefiera al cocinero en vez del empresario.


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